lunes, 7 de marzo de 2011

¿En qué pensar antes de tener un perro?



Cuando no tienes perro, vas por la calle y ves a alguien con uno piensas: ¿Y por qué no tener uno? Fácil es pensarlo, pero también hay muchos hechos a tener en cuenta antes de dar el paso y acoger uno de estos amistosos animales en tu hogar.

  1. UN PERRO ES UN SER VIVO: Parece obvio pero hay gente que más que un ser vivo lo ve como un juguete de moda pasajera y, lamentablemente, son muchos los casos de abandono, sobretodo en verano, cuando las familias deciden irse de vacaciones y no tienen con quien dejar el animal. Es por eso que antes de comprar un cano, debes evaluar sus pros y contras. Desde el momento en que entra en tu casa, el responsable de sus cuidados, higiene, alimentación y cualquier otro hecho eres tú, y eso no son cosas temporales de dos días.
  2. ¿QUÉ PERRO: GRANDE, MEDIANO O PEQUEÑO?: Debes elegir un animal acorde a tu ritmo de vida, carácter y hogar entre otros. El principal fin es que tanto él, como tu familia y tú os sintáis a gusto, seáis felices y compartáis a máximo esta experiencia. Por eso, lee sobre los beneficios y desventajas de las razas, pregunta a gente con perros y que opinión tienen. Por ejemplo, no es aconsejable un perro dominante si hay niños en casa o uno que necesite mucho ejercicio si tu tiempo para pasearlo es escaso.
  3. ¿QUÉ PERRO: MACHO O HEMBRA?: Generalmente, los perros hembra tienen algunos pluses como son la menstruación y los periodos de celo, que normalmente se suelen compensar con su carácter más amable y dócil que los perros macho.
  4. UN PARTIDA MÁS DEL PRESUPUESTO FAMILIAR: En primer lugar, esta su adquisición. Que sea de raza puede elevar su valor de forma considerable, mientras que uno de mestizo es más fácil de encontrar y que se adapte mejor a bolsillos de bajo poder adquisitivo. De ahí en adelante, los gastos de mantenimiento suelen ser los mismos: Visitas veterinarias, comida, peluquería y accesorios. De este modo es muy recomendable hacer estimaciones de los costes posteriores antes de acoger un perro en tus lares.

En resumen, una vez veas a ese perro que tanto te guste y quieras contigo, evalúa objetivamente sus pros y contras (factores económicos, temporales, restrictivos, etc.). En algunos casos las ventajas pesan más que los problemas, en otros el balance es contrario, todo dependerá de la casuística de cada unidad familiar. Así pues, ¿qué vas a hacer tú?

No hay comentarios:

Publicar un comentario