Como en los humanos, el mejor momento para empezar a educar a un perro es en su infancia, cuando aún son cachorros. Esta etapa es crucial ya que a cuanto más se espere, más difícil será hacer comprender alguna orden al animal.
De este modo, el mejor momento para empezar a enseñar a su perro es a partir de los tres meses aproximadamente. Remarcar que lo que queremos es enseñar, no someter. Para eso hará falta encontrar un equilibrio entre firmeza y amabilidad. Las órdenes deberán ser cortas (fáciles de entender), claras y precisas y asegurarse que sean obedecidas. La actitud debe ser uniforme: no podemos permitirle un día subir al piso de arriba de una casa y al día siguiente reñirle por hacerlo. Debemos insistir y regañarle hasta que aprenda que eso no se puede hacer. No se le tiene que tener miedo y permitirle que muerda o gruña, desde el primer momento debe gritarle un NO firme y expresivo hasta que comprenda que el que manda en casa es usted.
Pero enseñar no es siempre regañar, también se debe saber premiar a su perro cuando haga una cosa bien (obedecer un “sit”, aprender a dar la pata, no hacer sus necesidades en casa, etc.) con una golosina o algo que sabe que será de su agrado.
Siguiendo estos sencillos consejos será capaz de hacer que su perro sea un buen compañero en el hogar, teniendo plena confianza en poder dejarlo solo en casa en cualquier momento porque él sabrá que puede hacer y no en cada momento.

